Tormentas invernales azotan Estados Unidos: evacuaciones masivas en California y caos por nieve en el noreste

Los Ángeles, 26 de diciembre de 2025. El cierre de 2025 ha estado marcado por una serie de tormentas invernales que han golpeado con fuerza diferentes regiones de Estados Unidos. En la costa oeste, un potente río atmosférico ha descargado lluvias torrenciales en California, provocando inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y evacuaciones obligatorias en zonas vulnerables. Al mismo tiempo, una tormenta de nieve e hielo ha paralizado el noreste, con acumulaciones significativas que han causado miles de cancelaciones de vuelos y condiciones peligrosas en carreteras durante el fin de semana post-Navidad.

La situación más crítica se vive en el sur de California, donde una cadena de ríos atmosféricos ha traído precipitaciones récord durante la semana de Navidad. Downtown Los Ángeles registró más de 3 pulgadas de lluvia en tres días, mientras que zonas montañosas acumularon hasta 12 pulgadas o más. El gobernador Gavin Newsom declaró estado de emergencia en condados como Los Ángeles, Orange, Riverside, San Bernardino, San Diego y Ventura, citando riesgos altos de inundaciones, deslizamientos y flujos de escombros en áreas quemadas por incendios recientes, como los de Palisades y Eaton.

En la comunidad montañosa de Wrightwood, en el condado de San Bernardino, las lluvias convirtieron calles en ríos de lodo que sepultaron vehículos hasta las ventanas y dañaron decenas de viviendas. Bomberos y equipos de rescate evacuaron puerta a puerta a residentes, con órdenes obligatorias que afectaron a miles. Imágenes impactantes muestran casas cubiertas de barro y autos irreconocibles bajo capas de debris. El departamento de bomberos local reportó más de cien rescates y daños significativos, aunque las advertencias de evacuación se levantaron parcialmente el viernes por la tarde.

El saldo humano es trágico: al menos cuatro muertes relacionadas con las tormentas desde que comenzaron a mediados de semana. En el norte del estado, inundaciones causaron dos fallecimientos, mientras que en el sur un hombre de 61 años murió al caerle un árbol derribado por vientos fuertes, y otro incidente involucró un accidente vehicular. El Servicio Nacional de Meteorología emitió alertas de inundación repentina y riesgos altos de deslizamientos, especialmente en burn scars donde la vegetación quemada no retiene el suelo.

Autoridades locales, como la alcaldesa de Los Ángeles Karen Bass, declararon emergencias y extendieron órdenes de evacuación para cientos de hogares vulnerables. Equipos llenaron sacos de arena y posicionaron recursos de antemano, pero el volumen de lluvia superó previsiones en algunos puntos. Carreteras como la Highway 2 quedaron intransitables por flujos de escombros, y outages eléctricos afectaron a miles. Aunque las precipitaciones disminuyeron hacia el fin de semana, el suelo saturado mantiene riesgos latentes.

En contraste, el noreste del país enfrenta una tormenta clásica de invierno con nieve, hielo y vientos fuertes. Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y partes de Nueva Inglaterra recibieron entre 4 y 12 pulgadas de nieve, con acumulaciones mayores en zonas elevadas. Nueva York City vio su mayor nevada en años, con alrededor de 4-8 pulgadas que cubrieron calles y parques, complicando el regreso post-fiestas.

Gobernadores como Kathy Hochul en Nueva York y actuantes en Nueva Jersey declararon estados de emergencia, activando quitanieves y urgiendo evitar viajes no esenciales. Aeropuertos como JFK y LaGuardia registraron miles de demoras y cancelaciones, afectando a millones en uno de los periodos de viaje más intensos. Condiciones de hielo en Pensilvania central causaron accidentes y outages, mientras vientos fuertes derribaron árboles.

Expertos atribuyen la intensidad de estos eventos al cambio climático, que potencia ríos atmosféricos más húmedos y patrones invernales extremos. California, tras sequías recientes, recibe ahora precipitaciones beneficiosas para embalses pero con riesgos altos en zonas deforestadas por incendios. En el noreste, la tormenta coincide con un año de récords térmicos globales.

Mientras equipos de emergencia continúan labores de limpieza y evaluación de daños, residentes en ambas costas enfrentan un fin de año complicado. Autoridades recomiendan precaución, monitoreo de alertas y preparación para posibles réplicas. El 2025 cierra con un recordatorio crudo de la vulnerabilidad ante fenómenos meteorológicos cada vez más severos.

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