La ciudad de Nueva York se prepara para un cambio generacional en su liderazgo. Zohran Kwame Mamdani, un asambleísta estatal demócrata de solo 34 años, asumirá la alcaldía el próximo 1 de enero de 2026, convirtiéndose en el alcalde más joven en más de un siglo y en el primero de origen musulmán y surasiático en la historia de la metrópolis. Su victoria en las elecciones del 4 de noviembre, donde obtuvo el 50.78% de los votos, representa no solo un triunfo personal sino un giro hacia políticas progresistas en una ciudad marcada por desafíos económicos y sociales profundos.
Mamdani derrotó a rivales de peso: el exgobernador Andrew Cuomo, quien corrió como independiente tras perder la primaria demócrata ante él mismo en junio, y al activista republicano Curtis Sliwa. La campaña se caracterizó por un alto nivel de participación, la mayor desde 1969, impulsada en gran medida por votantes jóvenes y primerizos que respondieron al mensaje de Mamdani sobre asequibilidad y justicia social.
Nacido el 18 de octubre de 1991 en Kampala, Uganda, Mamdani es hijo del académico postcolonial Mahmood Mamdani y de la reconocida cineasta Mira Nair. La familia se mudó a Nueva York cuando él tenía siete años, instalándose en Manhattan. Criado en un entorno intelectual y multicultural, asistió a escuelas públicas de élite, como la Bronx High School of Science, y se graduó en estudios africanos en Bowdoin College. Antes de entrar en política, trabajó como consejero en prevención de desalojos hipotecarios en Queens, una experiencia que lo marcó profundamente al ver de cerca las dificultades de las familias trabajadoras.
Su entrada en la política estatal fue meteórica. En 2020, con apenas 29 años, ganó la primaria demócrata para la Asamblea Estatal por el distrito 36, que incluye Astoria y partes de Long Island City, derrotando a una incumbente de larga trayectoria. Reelegido sin oposición en 2022 y 2024, Mamdani se afilió a los Democratic Socialists of America y defendió causas como el alivio de deudas para taxistas, el control de rentas más estricto y el transporte público gratuito.
La campaña para la alcaldía, anunciada en octubre de 2024, parecía inicialmente una larga apuesta. Las encuestas lo colocaban detrás de Cuomo, quien buscaba un regreso político tras su renuncia como gobernador en 2021 por acusaciones de acoso sexual. Sin embargo, Mamdani capitalizó el descontento con el establishment demócrata. Su plataforma se centró en hacer Nueva York asequible: congelar rentas en viviendas estabilizadas, autobuses públicos gratuitos, guarderías universales financiadas con impuestos a los más ricos, y la creación de una agencia de vivienda social para construir cientos de miles de unidades asequibles.
Usó las redes sociales con maestría, publicando videos virales que explicaban problemas cotidianos, como el alto costo de la comida callejera o las cargas de los inmigrantes. Su carisma y autenticidad resonaron especialmente entre la Generación Z y millennials, que lo vieron como un representante genuino de sus preocupaciones. La participación juvenil rompió récords, y en la primaria de junio logró una sorpresa al vencer a Cuomo y otros candidatos establecidos.
En la elección general, la división del voto moderado entre Cuomo y Sliwa facilitó su victoria. Mamdani ganó en barrios diversos, mejorando su desempeño en comunidades negras e hispanas respecto a la primaria, e incluso volteando el Bronx. Analistas destacan que su coalición abarcó desde progresistas de Manhattan y Brooklyn hasta trabajadores inmigrantes en Queens.
El triunfo no estuvo exento de controversias. Durante la campaña, el presidente Donald Trump lo criticó duramente, amenazando con retirar fondos federales si ganaba y cuestionando su lealtad. Mamdani respondió con firmeza, defendiendo su visión de una ciudad inclusiva. Sus posiciones sobre Palestina e Israel también generaron debate, aunque él enfatizó su compromiso contra el antisemitismo y por derechos iguales.
Ahora, como alcalde electo, Mamdani arma su equipo de transición. Ha nombrado a veteranos como Dean Fuleihan como primer diputado alcalde y a Elle Bisgaard-Church como jefa de gabinete. Mantendrá a Jessica Tisch como comisionada de policía, señal de pragmatismo pese a críticas pasadas al NYPD. El equipo incluye figuras como Lina Khan, exjefa de la Comisión Federal de Comercio, y Maria Torres-Springer, experta en vivienda.
La juramentación será simbólica: la procuradora general Letitia James lo investirá formalmente a medianoche del 31 de diciembre, y el senador Bernie Sanders, su inspiración política, presidirá una ceremonia pública el 1 de enero en una fiesta de barrio abierta al público. Mamdani jurará sobre el Corán, subrayando su identidad musulmana.
Los desafíos son inmensos. Nueva York enfrenta rentas disparadas, una crisis de vivienda, desigualdad creciente y tensiones por migración y seguridad pública. El crimen ha bajado bajo la actual administración de Eric Adams, pero persisten preocupaciones en subway y calles. Mamdani promete un Departamento de Seguridad Comunitaria alternativo al enfoque policial tradicional, aunque ha moderado tonos para buscar consensos.
Desde el sector empresarial llegan señales mixtas. Líderes como Jamie Dimon de JPMorgan han extendido la mano, reconociendo la necesidad de colaborar. Críticos conservadores lo pintan como un socialista radical que podría ahuyentar inversiones, mientras progresistas lo ven como un modelo nacional para revitalizar la izquierda.
Internacionalmente, su elección resuena. Como primer alcalde musulmán y surasiático, representa la diversidad de Nueva York, una ciudad de inmigrantes. Medios globales lo comparan con figuras jóvenes que rompen moldes, como en otras urbes europeas.
En su discurso de victoria, Mamdani declaró: «Esta ciudad pertenece a ustedes». Prometió un gobierno para las familias trabajadoras, no para los pocos privilegiados. Con un mandato claro pero una ciudad polarizada, su gestión será observada de cerca. Si logra avances en asequibilidad sin desestabilizar la economía, podría redefinir el progresismo urbano en Estados Unidos.
Mientras countdown para el Año Nuevo, Nueva York mira hacia adelante con una mezcla de esperanza y escepticismo. Mamdani, el joven que creció entre continentes y ahora lidera la Gran Manzana, encarna el sueño americano en su versión más contemporánea: inclusiva, audaz y orientada al cambio. Queda por ver si esta nueva era cumple las expectativas que ha generado.
