Récord de bancarrotas corporativas en Estados Unidos: 2025 cierra con el nivel más alto en 15 años
Washington, 12 de diciembre de 2025. Estados Unidos ha cerrado un año difícil para el sector empresarial con un récord preocupante de bancarrotas corporativas. Según datos de S&P Global Market Intelligence, más de 700 compañías grandes —aquellas con activos significativos— han solicitado protección por quiebra en 2025, la cifra más alta desde 2010, cuando se registraron 828 en plena recuperación de la Gran Recesión. Hasta noviembre, ya se contaban 717 solicitudes, superando las 687 del año anterior y confirmando una tendencia al alza que expertos atribuyen principalmente a los aranceles comerciales impuestos por la administración de Donald Trump.
Los aranceles, los más altos en décadas, han golpeado especialmente a empresas dependientes de importaciones, elevando costos y reduciendo márgenes en un contexto de consumo debilitado. Sectores como el consumo discrecional —moda, accesorios y ocio— y el industrial lideran las quiebras, con industrias que acumulan decenas de casos. Analistas destacan que esta ola afecta a compañías de todos tamaños, desde gigantes hasta medianas, en un panorama donde la liquidez se ha deteriorado por tasas de interés sostenidas y deudas acumuladas.
Entre los casos más sonados figuran Spirit Airlines, que solicitó Chapter 11 por segunda vez en menos de un año en agosto, citando pérdidas continuas y problemas operativos; Claire’s, la cadena de accesorios que no resistió la competencia online y cambios en hábitos de consumo; y Rite Aid, la farmacéutica que cerró operaciones definitivas tras su segunda quiebra en dos años, vendiendo activos piecemeal. Otras como Del Monte Foods, y subsidiarias de CVS Health también engrosan la lista, muchas con pasivos superiores a mil millones de dólares.
El primer semestre ya marcó récords: 371 quiebras grandes en los primeros seis meses, el mayor desde 2010. Megaquiebras —con activos superiores a mil millones— alcanzaron 17 solo en la primera mitad, superando promedios históricos. Aunque muchas optan por Chapter 11 para reestructurarse y seguir operando, el impacto es amplio: cierres de tiendas, despidos masivos y pérdidas para acreedores. Rite Aid, por ejemplo, liquidó completamente, mientras Spirit recortó rutas y personal para sobrevivir.
Expertos coinciden en las causas. Los aranceles de Trump, aplicados para proteger industria nacional, encarecieron insumos importados, afectando cadenas de suministro. Sumado a un consumidor cauteloso por inflación persistente y tasas altas de la Reserva Federal, muchas empresas no pudieron refinanciar deudas vencidas. Sectores vulnerables como retail y aviación low-cost sufrieron más: Spirit culpó también problemas con motores Pratt & Whitney y competencia feroz.
La Casa Blanca defiende los aranceles como generadores de riqueza y seguridad nacional, pero críticos argumentan que han acelerado distress en importadores. Economistas advierten que, sin alivio, 2026 podría ver continuidad si no hay recortes de tasas o ajustes comerciales.
Pequeñas empresas también resienten el golpe. Aunque datos oficiales muestran alrededor de 23.000 quiebras comerciales anuales, el subcapítulo V de Chapter 11 —para firmas menores— ha crecido, reflejando presiones similares en mom-and-pop shops.
Individuales no escapan: filings personales subieron 8-13% en periodos mensuales, con Chapter 7 (liquidación) liderando por deudas acumuladas.
Este récord cierra un 2025 de contrastes: economía resiliente en macro, con bajo desempleo, pero fragilidad corporativa evidente. Analistas predicen reestructuraciones exitosas para algunas, pero liquidaciones para otras. Mientras inversores monitorean spreads de crédito y mercados, el legado de estas quiebras podría redefinir sectores enteros.
Para trabajadores y consumidores, el impacto es tangible: menos opciones low-cost en vuelos, tiendas cerradas y precios posiblemente al alza por concentración. El año termina con un recordatorio de que, incluso en crecimiento, no todas las empresas sobreviven a shocks externos. Queda por ver si 2026 trae alivio o profundiza la tendencia.
