Atlas, el robot humanoide de Hyundai, demuestra su autonomía total: cambia su propia batería sin ayuda humana.

En un avance que está redefiniendo los límites de la robótica industrial, el robot humanoide Atlas, desarrollado por Boston Dynamics bajo el ala de Hyundai Motor Group, ha captado la atención mundial por su capacidad para reemplazar su propia batería de forma completamente autónoma. Presentado en sociedad durante el CES 2026, este hito no es solo una curiosidad tecnológica: representa un paso decisivo hacia la operación continua 24/7 en entornos fabriles reales, sin interrupciones ni intervención humana.

El nuevo Atlas, versión comercial ya en producción, mide aproximadamente 1,9 metros de altura (6 pies 2 pulgadas) y pesa unos 90 kilogramos. Equipado con 56 grados de libertad en sus articulaciones rotativas completas, puede levantar hasta 50 kilogramos de forma instantánea (con una capacidad sostenida de 30 kg) y extender su alcance hasta 2,3 metros. Pero lo que más ha impresionado a ingenieros y analistas es su sistema de doble batería intercambiable: ofrece unas cuatro horas de autonomía en tareas normales, y cuando el nivel baja, el robot no se detiene a esperar recarga. Simplemente camina hasta una estación dedicada, extrae una de sus baterías agotadas, inserta una fresca en menos de tres minutos y regresa al trabajo sin perder el ritmo.

“Este es el tipo de detalle que separa a un prototipo de laboratorio de un robot industrial real”, explicó Zachary Jackowski, gerente general del programa Atlas en Boston Dynamics, durante una entrevista posterior al CES. “En una fábrica, cada minuto cuenta. Atlas resuelve el problema de la autonomía energética de manera elegante: lleva dos paquetes de batería, los cambia uno por uno para no quedarse sin energía en ningún momento, y las usadas se recargan en hora y media. Es como si el robot se ‘autoabasteciera’ igual que un vehículo eléctrico en una estación rápida”.

La demostración no fue solo teórica. Videos filtrados de pruebas en el Metaplant de Hyundai en Georgia (Estados Unidos) muestran al robot navegando por pasillos de almacén, evaluando su entorno en tiempo real con sensores táctiles en las manos y visión de 360 grados, y dirigiéndose solo hacia la estación de carga cuando detecta batería baja. Una vez allí, sus dedos con sensores de fuerza ajustan la presión exacta para extraer e insertar las baterías sin dañarlas. Todo ocurre sin supervisión humana, en un entorno con temperaturas que pueden variar entre -20 °C y 40 °C, e incluso bajo lluvia o condiciones húmedas gracias a su diseño impermeable.

Hyundai, que adquirió la mayoría de Boston Dynamics en 2021, ve en Atlas mucho más que un gadget futurista. La compañía planea desplegar decenas de miles de estas unidades en sus plantas globales a partir de 2028, comenzando por tareas de secuenciado de piezas en la megafábrica de vehículos eléctricos en Savannah, Georgia. Para 2030, el objetivo es que realicen operaciones más complejas como ensamblaje de componentes, manejo de cargas pesadas y movimientos repetitivos que hoy generan fatiga o riesgos para los trabajadores humanos.

El robot no opera en aislamiento. Integra chips Nvidia para el procesamiento de IA en tiempo real, y gracias a una alianza estratégica con Google DeepMind, incorpora modelos fundacionales que le permiten aprender nuevas tareas a partir de apenas 50 demostraciones humanas. Una vez que un Atlas domina una rutina —por ejemplo, mover cubiertas de motor de un contenedor a un carro móvil—, la información se replica instantáneamente a toda la flota mediante el software Orbit de Boston Dynamics. Es lo que los ejecutivos llaman “aprendizaje colectivo”: un robot aprende de noche en el laboratorio y, al amanecer, todos en la planta ya saben hacerlo.

La noticia llega en un momento álgido de la carrera por los humanoides industriales. Mientras Tesla sigue prometiendo miles de unidades de su Optimus sin entregas masivas concretas, Hyundai y Boston Dynamics ya tienen toda la producción de 2026 comprometida, con envíos iniciales hacia su propio centro de aplicaciones robóticas y hacia Google DeepMind. Además, planean construir una fábrica dedicada capaz de fabricar 30.000 Atlas al año para 2028.

Sin embargo, no todo es celebración. Organizaciones sindicales y expertos en empleo han expresado preocupación por el impacto en los puestos de trabajo de entrada en logística y manufactura. Hyundai insiste en que el enfoque es “centrado en el ser humano”: los robots asumirán tareas peligrosas o monótonas, liberando a las personas para roles de supervisión, entrenamiento y mantenimiento. “No reemplazamos trabajadores; los hacemos más seguros y productivos”, afirmó un portavoz del grupo coreano.

El premio “Mejor Robot” de CNET en los Best of CES 2026, junto con elogios de medios como The Guardian (que destacó su madurez y cambio automático de batería) y Euronews (que lo calificó de “no más un prototipo”), confirma que Atlas ha pasado de ser un fenómeno viral de acrobacias a una herramienta industrial seria. Con su capacidad para autoabastecerse de energía, este humanoide eléctrico está allanando el camino hacia fábricas donde humanos y máquinas colaboran sin pausas.

Mientras el mundo observa, una cosa parece clara: la era de los robots que se cuidan solos ya no es ciencia ficción. En las líneas de producción de Hyundai, Atlas ya está demostrando que puede trabajar, aprender y recargarse… todo por su cuenta.

 

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