En un movimiento que redefine las capacidades navales modernas, Lockheed Martin ha presentado oficialmente el Lamprey Multi-Mission Autonomous Undersea Vehicle (MMAUV), un vehículo submarino autónomo multi-misión que combina sigilo extremo, autonomía avanzada y versatilidad operativa. El anuncio se realizó hoy 9 de febrero de 2026 en Palm Beach, Florida, donde la compañía describió al sistema como un “plug-and-play” submarino capaz de otorgar a las fuerzas de Estados Unidos y sus aliados una ventaja tecnológica decisiva en escenarios marítimos cada vez más disputados.
El LampreyMMAUV no es un vehículo submarino convencional. Este dron subacuático puede “agarrarse” al casco de buques de superficie o submarinos para viajar de manera discreta y recargar sus baterías mediante generadores de hidrógeno. De esta forma, llega al teatro de operaciones con plena carga energética, listo para ejecutar misiones sin depender de un lanzamiento independiente que podría delatar su presencia. Su diseño de casco cuadrado y su bahía interna de 24 pies cúbicos (aproximadamente 0,68 metros cúbicos) lo convierten en un sistema modular y abierto, compatible con una amplia gama de cargas útiles.
Entre sus capacidades destacan las operaciones de acceso asegurado y denegación marítima. En modo “acceso asegurado”, el Lamprey puede realizar inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) persistente, recolección multi-inteligencia y ataques de precisión sigilosos. En modo “denegación marítima”, es capaz de desplegar disrupción electrónica, señuelos acústicos, torpedos ligeros antisubmarinos y efectos cinéticos tanto bajo el agua como en superficie o aire. Además, cuenta con tubos de lanzamiento retráctiles opcionales para drones aéreos de corto alcance, permitiendo que un vehículo submarino lance drones de vigilancia o ataque aéreo desde las profundidades.
Paul Lemmo, vicepresidente y gerente general de Sensores, Efectores y Sistemas de Misión de Lockheed Martin, destacó durante la presentación: “El campo de batalla moderno exige plataformas que se oculten, se adapten y dominen. El LampreyMMAUV fue financiado internamente por la compañía para entregar a la Armada de Estados Unidos un arma multi-misión real que detecta, perturba, engaña y ataca por sí sola”.
El vehículo ya ha demostrado sus capacidades autónomas de maniobra y vigilancia en ejercicios en el mar. Su autonomía le permite operar sin intervención humana constante, lo que reduce riesgos para las tripulaciones y aumenta la presencia en zonas de alto riesgo. Además, puede posarse en el fondo marino para esperar órdenes o desplegar sensores y equipos en el lecho oceánico, ampliando sus aplicaciones en operaciones especiales y guerra submarina.
Este desarrollo llega en un momento crítico para la estrategia naval estadounidense, con el aumento de tensiones en el Indo-Pacífico y el Mediterráneo, donde submarinos y minas representan amenazas crecientes, la Marina de Estados Unidos busca sistemas no tripulados que multipliquen su presencia sin exponer buques tripulados. El LampreyMMAUV responde directamente a esa necesidad: puede viajar “a cuestas” de submarinos nucleares o destructores, conservando energía durante el trayecto y activándose solo cuando llega a la zona objetivo.
Desde el punto de vista técnico, el sistema incorpora tecnologías probadas de Lockheed Martin en vehículos no tripulados, combinadas con innovaciones propias. Su propulsión silenciosa y materiales absorbentes de sonido lo hacen extremadamente difícil de detectar por sonares enemigos. La bahía de carga útil abierta permite integrar rápidamente nuevos módulos según evolucione la amenaza, desde sistemas de guerra electrónica hasta minas inteligentes o sensores oceanográficos.
El impacto estratégico es profundo, en un conflicto hipotético contra una potencia naval como China o Rusia, un enjambre de LampreyMMAUV podría saturar defensas antisubmarinas, lanzar ataques coordinados desde múltiples direcciones y proporcionar inteligencia en tiempo real sin arriesgar vidas. Su capacidad para lanzar drones aéreos desde bajo el agua representa un salto cualitativo: un submarino no tripulado que, de repente, extiende su alcance al dominio aéreo.
Aunque Lockheed Martin no ha revelado detalles de costo ni cronograma de entrega a la Armada, el hecho de que el proyecto haya sido financiado internamente sugiere que la compañía confía en su viabilidad comercial y operativa. Fuentes cercanas al programa indican que el Lamprey podría integrarse en ejercicios conjuntos con aliados como Australia, Reino Unido y Japón en el marco de AUKUS, potenciando la interoperabilidad en el Indo-Pacífico.
Analistas de defensa coinciden en que este tipo de sistemas autónomos representan el futuro de la guerra naval. El LampreyMMAUV no surge de la nada, Lockheed Martin acumula décadas de experiencia en vehículos submarinos no tripulados, como el Marlin y el Orca, pero el Lamprey marca un salto hacia la multi-misión real y la autonomía extendida. Su nombre, inspirado en la lamprea —un pez parásito que se adhiere a sus huéspedes—, refleja perfectamente su filosofía operativa: viajar oculto, recargar energía y atacar cuando nadie lo espera.
El control de los océanos determina el equilibrio de poder global, el lanzamiento del LampreyMMAUV por parte de Lockheed Martin no es solo un avance tecnológico; es una declaración estratégica. Mientras naciones como China aceleran su flota submarina, Estados Unidos responde con innovación que multiplica la efectividad de sus fuerzas existentes.
