Moltbot es un asistente personal de código abierto que va más allá de las conversaciones simples. Desarrollado por el programador austriaco Peter Steinberger, conocido en redes como @steipete, este proyecto ha captado la atención global en apenas unas semanas. Originalmente llamado Clawdbot, el nombre cambió recientemente a Moltbot debido a presiones legales de la empresa Anthropic, responsable del modelo de IA Claude. A pesar del revuelo, Moltbot mantiene su esencia: un agente proactivo que realiza tareas reales, como gestionar correos electrónicos, calendarios o incluso chequear vuelos, todo desde aplicaciones de mensajería cotidianas.
Steinberger, fundador de PSPDFkit, una herramienta para manipular PDFs, creó Moltbot durante un periodo de exploración personal tras tres años sin lanzar proyectos grandes. Su motivación era simple: quería un asistente que colaborara en su vida digital, no solo respondiera preguntas. Inspirado en modelos como Claude de Anthropic, el desarrollador lo diseñó para que funcione localmente en computadoras Mac, Windows o Linux, priorizando la privacidad de los datos. A diferencia de asistentes en la nube como Siri o Alexa, Moltbot se ejecuta en el dispositivo del usuario, lo que reduce riesgos de exposición. Su popularidad explotó en GitHub, donde acumula más de 44.200 estrellas, un indicador de su adopción rápida entre desarrolladores y entusiastas de la IA.
Una de las claves de su éxito radica en su integración con plataformas de chat populares. Los usuarios pueden interactuar con Moltbot a través de WhatsApp, Telegram, Discord, Slack, Signal o iMessage, ya sea en conversaciones privadas o grupales. Imagina pedirle que limpie tu bandeja de entrada, envíe un email o configure recordatorios, todo sin salir de la app de mensajería. Pero va más allá: es proactivo. Puede programar tareas automáticas, como chequeos diarios o ejecuciones en segundo plano, usando cron jobs o recordatorios. Por ejemplo, integra con dispositivos como purificadores de aire Winix, rastreadores de salud WHOOP o servicios como Gmail y GitHub. Incluso, permite controlar el navegador para navegar web, llenar formularios o extraer datos, lo que lo convierte en una especie de «sistema operativo personal» impulsado por IA.
La instalación es accesible para quienes tienen algo de conocimiento técnico. Con un solo comando en la terminal –curl -fsSL https://molt.bot/install.sh | bash–, se configura Node.js y las dependencias necesarias. Una vez listo, el usuario otorga accesos específicos a integraciones, como APIs de Google o servicios de vuelo. Moltbot soporta modelos de IA de Anthropic, OpenAI o locales, y su naturaleza hackable permite modificaciones. Los usuarios pueden crear extensiones o «habilidades» personalizadas conversando con el asistente, que diseña flujos de trabajo, guardrails y referencias. Por instancia, alguien podría pedirle que cree un CLI para consultas de vuelos o automatice tareas en Todoist. Esta flexibilidad lo hace ideal para tinkerers, quienes lo hospedan en Raspberry Pi o servidores como DigitalOcean para mayor escalabilidad.
Sin embargo, no todo es perfecto, el cambio de nombre de Clawdbot a Moltbot no fue voluntario. Anthropic envió una carta de cese y desista alegando similitudes con su producto Claude, lo que obligó a Steinberger a renombrarlo, en el proceso, surgió caos: estafadores de criptomonedas aprovecharon el momento para secuestrar el nombre de usuario en GitHub, creando proyectos falsos que confundieron a la comunidad. Steinberger lo denunció públicamente en X, antes Twitter, y resolvió el asunto, pero el incidente resaltó vulnerabilidades en ecosistemas abiertos.
Más preocupantes son las cuestiones de seguridad, al otorgar acceso completo al sistema –para leer/escribir archivos, ejecutar comandos shell o scripts–, Moltbot representa un riesgo si no se configura correctamente. Expertos como el inversor Rahul Sood han advertido sobre inyecciones de prompts: mensajes maliciosos podrían inducir acciones no deseadas, como borrar datos o comprometer el dispositivo. En Reddit, un usuario compartió que instaló Moltbot en un sistema limpio, pero lo desinstaló el mismo día por estos temores, a pesar de reconocer su poder. La comunidad debate el equilibrio entre utilidad y riesgo; algunos recomiendan entornos sandbox para limitar accesos, mientras otros ven en su apertura una ventaja para auditorías colectivas.
En redes sociales, las reacciones son mixtas pero entusiastas. En X, usuarios como @filearts describen cómo Moltbot revisa código de proyectos personales, actuando como un «equipo de uno solo». Otro, @MattPRD, invita a betas para integraciones divertidas, generando expectativa. En YouTube, tutoriales explican su instalación, destacando cómo su popularidad ha causado escasez de MacBook Mini M4, ideales para hospedarlo. La comunidad china, representada por @hiheimu, compara Moltbot con enfoques locales de IA.
A sus 19 días de vida pública, Moltbot representa un salto en la IA agente, su enfoque comunitario fomenta contribuciones.
El futuro parece prometedor, aunque incierto. Steinberger no detalla planes específicos, pero el crecimiento orgánico sugiere expansiones en multi-agentes y mejoras de seguridad. Podría reemplazar asistentes virtuales tradicionales y herramientas SaaS, democratizando la automatización. Sin embargo, para masificarse, debe abordar preocupaciones éticas y de accesibilidad, atrayendo no solo a desarrolladores sino a usuarios cotidianos. En un panorama donde la IA evoluciona rápido, Moltbot prueba que proyectos personales pueden disruptir industrias enteras.
